lunes, 3 de enero de 2011

Ca mucho es débil mi fragilidad

Iba buscando de nuevo ese soneto al itálico modo del Marqués de Santilllana dedicado a España donde la llama "triste hemisferio". Pero en el camino me llevé la alegría de encontrarme con este otro "Al Ángel Guardador":
De la superna corte curïal
e sacro socio de la jerarquía,
que de la diva morada eternal
fuste enviado por custodia mía,


gracias te fago, mi Guarda especial,
ca me guardaste fasta en este día
de las insidias del universal
nuestro adversario, e fuste mi guía.


E así te ruego, Ángel, hayas cura
del curso de mi vida e breviedad,
e con diligencïa te apresura,


ca mucho es débil mi fragilidad;
honesta vida e muerte me procura,
e al fin con los justos santidad.

2 comentarios:

José Luis dijo...

Qué gran denominación "sacro socio de la jerarquía". Lo de los ángeles de la guarda en estos tiempos es heroico, habida cuenta de la calaña del custodiado moderno, que nunca se avendrá a reconocer su fragilidad.

Miriam dijo...

Pues yo me quedo con lo de "fuste enviado por custodia mía"
Me encanta pensar que tengo un guardaespaldas especialmente "contratado" para mi¡¡