martes, 4 de enero de 2011

Foto oficial

Una de las alegrías que me ha dado Nueva Revista al escoger un texto mío para su muestra de 22 escritores españoles del siglo 21 ha sido aceptar la foto que les mandé. Me temía que no y ha sido que sí. Es mi mejor foto.

La mejor no sólo porque estoy de espaldas. Me la hizo mi hermano Jaime. Estoy frente a mi cuadro por excelencia: por el tema, claro, y por la técnica, pero no por las dos cosas, ojo, una más una, sino por todo. Y encima en mi mano sostengo mi libro, no como los argentinos, que según César Fernández Moreno, si llevan un libro bajo el brazo, es porque es el suyo. Sino porque era el que le llevé a mi hermano Jaime, y me pidió que se lo sostuviese un instante mientras me hacía la instantánea. Todo a la vez, el Prado, Roca Española, Velázquez, la coronación, la gloria de los morados, el quinto misterio del rosario, mi hermano, el libro, mis espaldas hacen que ésta sea mi foto, la oficial, si puedo decirlo.

7 comentarios:

Suso Ares Fondevila dijo...

Acepta mi disgusto por tu elección: no das la cara y das la espalda.
¿Es que acaso el cuadro está puesto del revés? No, pero tú sí.

E. G-Máiquez dijo...

Acepto tu disgusto encantado, sufrido Suso. Qué valiente eres.

Flucky dijo...

Muy buena foto, sí señor.

Anónimo dijo...

My bien, de cara a lo importante.
Jilguero.

Juan Ignacio dijo...

No había leído eso de los argentinos. Me consuela saber que no escribí ninguno.

Anónimo dijo...

Qué atinado el canto del Jilguero: de cara a lo importante. Esta estupenda Coronación es el cuadro preferido de Velazquez de grandes estudiosos, como Jonathan Brown. Yo desvelé una posible influencia en la que nadie había caído, y es la coronación de la Virgen de la nave central del Escorial, y me percaté cuando miré el fresco mientras me casaba en la Basílica! Las mesas del banquete de la boda tenían nombres de cuadros, y a Enrique le hice la gentileza de ponerle esta pintura “tan suya” por supuesto. JGM

E. G-Máiquez dijo...

Es un libro delicioso, Juan Ignacio. Se titula Argentino hasta la muerte.